La Salud Planetaria como respuesta integral de salud

10/10/2022

El concepto de hospital líquido ha tratado de traspasar las paredes de los hospitales y salir fuera, aproximándose a los pacientes y sus entornos familiares. Utilizando la tecnología como base sobre la cual sustentar ese “hacer” en el propio espacio real del paciente. Una utilización de la tecnología que no se limite exclusivamente a la telemedicina o la telemonitorización, sino que despliegue todo su potencial con la inteligencia artificial, las redes sociales, el internet de las cosas, etc. Un cambio de paradigma organizativo y asistencial que se encamina más hacia una medicina proactiva, colaborativa y personalizada; siempre utilizando como palanca de dicho cambio las TIC.

Sin ninguna duda un paso importantísimo en la evolución de los centros asistenciales, que a día de hoy en muchos casos siguen anclados a las piedras que los sustentan generando rigideces e inadaptación al entorno al que deberían servir.

No obstante, creo que ya nos toca hablar de un paso más allá, de una evolución integrativa y sistémica del hospital liquido o los modelos asistenciales tradicionales hacia nuevos entornos asistenciales.

La Salud Planetaria

La Salud Planetaria (Planetary Health) es sin duda la base sobre la que deberíamos pensar la salud en el siglo XXI. Inicialmente, era común pensar en la salud desde la perspectiva del individuo y por consiguiente como la mera ausencia de enfermedad. Dando un paso importantísimo se avanzó hasta el concepto de Salud Pública incorporando la interrelación entre las personas, así como las exposiciones de las mismas a los contaminantes ambientales y los riesgos laborales como una característica de cómo organizamos y regulamos la sociedad. Con la Salud Pública, el bienestar se convirtió en una empresa colectiva. La Salud Pública evolucionó al tomar en cuenta que los factores socioeconómicos son determinantes centrales de los resultados de salud y que la riqueza y la salud están conectadas, por consiguiente la salud difiere entre los pueblos, así nace la Salud Global (Global Health). Con la incorporación al concepto de salud de diferentes entornos biológicos y ecosistemas se alcanza el modelo One Health. Este se define como “los esfuerzos de colaboración de múltiples disciplinas (personal médico, veterinario, investigador, etc.) que trabajan local, nacional y globalmente para lograr una salud óptima para las personas, los animales y nuestro medio ambiente”.

Se podría decir que la Salud Planetaria engloba todos los conceptos reseñados previamente. Haciendo referencia a la Comisión The Rockefeller Foundation-Lancet sobre Salud Planetaria, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático reconoce que “la salud humana y la salud de nuestro planeta están intrínsecamente vinculadas, y que nuestra civilización depende de la salud humana, los ecosistemas naturales con buena salud y la sabia administración de los recursos naturales.” La Salud Planetaria es la expresión máxima del carácter sistémico del concepto de salud como estado de bienestar físico, mental y social, y no la mera ausencia de enfermedad. Poniendo el foco en la interdependencia de los ecosistemas naturales, así como la importancia capital de todos los determinantes sociales en la buena salud de las personas.

La dimensión holística de la salud adquiere todo su rico sentido en el concepto de Salud Planetaria, puesto que cuando contemplamos al ser humano lo hacemos desde su más amplia acepción y en todas sus dimensiones. Por otra parte, la dimensión planetaria nos evoca la interrelación con el entorno físico (ecosistema) más próximo, pero también con el más lejano; a la vez que con las personas más alejadas y con el prójimo, que no es otro que aquella persona más cercana.

Las mayores amenazas sanitarias en estos momentos tienen su origen en el cambio climático y las zoonosis; pero no es menos cierto que el incremento de la desigualdad en nuestra sociedad hace que también las condiciones de salud se vean sustantivamente amenazadas.

Figura 1. De la Salud Pública a la Salud Planetaria

La Salud Planetaria pone el énfasis en la persona, por lo que no nos queda otra que discernir ampliamente sobre el concepto de persona; para que nuestra intervención sea, sobre todas las dimensiones de “ese ser digno en sí mismo, capaz de transformar el mundo y de alcanzar la verdad, poseedor de una libertad que le permite autodeterminarse y decidir en parte no solo su futuro sino su modo de ser; enraizado en el mundo de la afectividad” como señala J.M. Burgos en su libro Introducción al personalismo.

El carácter sistémico de nuestra sociedad nos aboca irremediablemente a una prestación sanitaria sistémica, pero totalmente integrada en los entornos sociales, cotidianos. Los Hospitales son indudablemente necesarios, su intervención en procesos “correctivos” es incuestionable. Debemos repensar su capacidad de respuesta a las necesidades de los ciudadanos en el actual contexto económico, social e incluso cultural; así como su adaptabilidad a las realidades asistenciales.

Recientemente leía que los dos mayores hospitales de Noruega con la ayuda de la organización benéfica Fundación Friluftssykehuset, han creado “Retiros de Atención al Aire Libre” conocidos como “friluftssykehuset”. Lo que se busca es ese contacto con la naturaleza que los hospitales no siempre pueden ofrecer. No es lo mismo mirar por la ventana y ver la ciudad que ver un bosque o contemplar el mar; no es lo mismo pasear por un pasillo de hospital que hacerlo al lado de un río o en un camino de ronda. No es adecuado para todos los pacientes, pero sí para aquellas personas que no necesitan estar permanentemente conectados a un equipo y el contacto exterior les hace recuperarse muchísimo mejor.

Esta medida ya se practica en Escocia, donde los médicos pueden recetar ‘naturaleza’; o en Japón, donde el Dr. Qing Li, Inmunólogo y presidente de la Sociedad Japonesa de Medicina Forestal hace ya muchos años que receta Shinrin-yoku que se podría traducir por “baños de bosque”; con prolija bibliografía científica que avala los resultados.

Todo esto nos lleva a la reflexión sobre los entornos asistenciales que precisa nuestra realidad social actual, una asistencia sanitaria donde la clave está en el enfoque sistémico de la salud, donde la buena salud de los ecosistemas naturales en todas sus dimensiones y las correctas interacciones con los mismos en la administración de los recursos naturales; pero también los aspectos culturales, políticos y económicos, son determinantes clave en nuestra forma de garantizar la salud de las personas. Nuestra prestación sanitaria debe alejarse de la volatilidad, de la fragilidad y de la superficialidad; la equidad, la universalidad, la solidaridad y acceso a unos servicios de calidad, solamente se pueden alcanzar desde la solidez y la profundidad de valores y planteamientos.


Foto de Peter Olexa

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