El momento actual de la sanidad privada en Cataluña: un análisis estratégico

20/09/2021

Conclusiones del I Foro de Profesionales de la gestión sanitaria privada organizado por la Sociedad Catalana de Gestión Sanitaria

Introducción

La pandemia está teniendo un gran impacto en los servicios de salud, también en la sanidad privada, y ha supuesto la prueba de estrés más dura a la que el sector se haya enfrentado nunca.

Uno de cada tres pacientes con Covid-19 que precisaron ingreso fueron atendidos en el sector sanitario privado durante el 2020 y de estos una tercera parte requirieron atención crítica.[1]

Para valorar el momento actual, el impacto de la pandemia y las perspectivas de futuro en el sector sanitario privado, la Sociedad Catalana de Gestión Sanitaria organizó el 13 de mayo de 2021 el primer Foro de Profesionales de la gestión sanitaria privada, con la participación de directores y directoras gerentes de varios centros sanitarios privados de Cataluña

El sector sanitario privado está integrado por tres tipologías principales de organizaciones: empresas aseguradoras con pólizas de salud, algunas de ellas con centros sanitarios de su propiedad (en Barcelona: FIATC – Clínica Diagonal, Asistencia Sanitaria – Hospital de Barcelona, Sanitas – Hospital CIMA); grandes grupos hospitalarios (Quironsalud, Vithas, HM Hospitales, etc.); y centros sanitarios de tamaño pequeño y titularidad independiente.

Este artículo recoge los principales resultados de la discusión y las conclusiones de este primer Foro de debate de los profesionales de la gestión sanitaria privada.

Las particularidades de la gestión sanitaria en el sector privado

Mediante la técnica de análisis estratégico DAFO, se realizó una mirada hacia el interior de la función gerencial en el sector privado, para exponer cuáles son sus fortalezas y debilidades, siempre en relación con el sector público. A continuación, se realizó el análisis externo a partir de preguntas conductoras. Los resultados agregados se muestran en la figura 1.

Figura 1. Resumen del análisis estratégico de la sanidad privada (DAFO)

Fortalezas y aspectos positivos

Agilidad en la toma de decisiones, menores restricciones burocráticas  

La principal ventaja de la función directiva en el sector privado es la ausencia de restricciones burocráticas, que hace que las decisiones puedan ser mucho más ágiles. La ley de contratos del sector público, así como mucha otra normativa, conlleva una importante burocracia que lastra la agilidad de la función directiva en la sanidad pública.

Menor politización, más estabilidad de los equipos

A diferencia del sector público, en el que se producen repuestos de los gerentes de hospitales cada vez que hay un cambio de color político – realidad que ha sido denunciada por varias asociaciones [2],[3] – el sector privado está menos politizado. Muy vinculada a esta cuestión hay la estabilidad directiva: la duración en el cargo, en general, es superior al sector privado, lo que hace que se pueda desarrollar un proyecto directivo a lo largo de un período razonable de tiempo.  

No se considera que la profesionalización directiva sea un aspecto diferencial con el sector público y a menudo se produce un intercambio de profesionales entre ambos ámbitos.

Debilidades y aspectos negativos

La presión del negocio

Existe una gran presión para la obtención de beneficios y la rentabilidad. Gran parte del esfuerzo de gestión de un gerente, en un centro sanitario privado, se centra en la obtención de ingresos, básicamente en la negociación con las compañías aseguradoras y la captación del paciente privado, a diferencia de los gerentes del sector público.

Esta presión no es tan acusada para los gestores de clínicas y hospitales pertenecientes a empresas aseguradoras, ya que habitualmente actúan como buque insignia de estas compañías y como argumento comercial para la captación de pólizas, y su misión es otra: dar un servicio de alta calidad a los asegurados. En estos casos sí se pueden desarrollar más servicios de valor añadido.

Los participantes consideraron que es necesario revisar el papel de las aseguradoras y las tarifas que se pagan actualmente. Reclaman poder tener más margen de gestión de los ingresos, frente a la tradicional gestión de los gastos.

La financiación a través de las aseguradoras y mutuas supone el 65% de los ingresos de los hospitales privados, aunque puede variar según el modelo de hospital. La negociación con estas entidades es clave para la sostenibilidad de los centros privados.

El modelo de aseguramiento privado no tiene margen comercial más allá de reducir la tarifa, lo que provoca que no se premien la eficiencia ni la prevención. El horizonte de la póliza es de un año, hay una alta competitividad también en el sector asegurador sanitario y cada vez hay más dificultades para fidelizar al cliente.

La negociación, en el momento actual, se basa en volumen y precio. Las aseguradoras no tienen interés en incluir otros elementos en la negociación y el sistema de pago, como por ejemplo la calidad asistencial, la satisfacción del paciente o los resultados en salud. Esto va en detrimento de la calidad asistencial, la eficiencia, la prevención y la promoción de la salud.

Competencia entre múltiples proveedores 

Actualmente en Cataluña existe un gran número de proveedores sanitarios privados, con la previsión de que aparezcan más en un futuro inmediato. Esto hace que aumente la competencia y repercuta en una negociación a la baja con las compañías aseguradoras. La competencia en el momento actual es importante y probablemente se incrementará en los próximos años con la llegada de nuevos grupos hospitalarios. Ya hay nuevos centros privados en construcción, en el área metropolitana de Barcelona, que se inaugurarán en los próximos dos años.

Se está produciendo una concentración de proveedores para negociar con las aseguradoras y, al mismo tiempo, una concentración de las aseguradoras para negociar con los proveedores. Ha cambiado el modelo de negociación y el factor tamaño es importante.

Actualmente hay 5 grandes grupos en el panorama de la sanidad privada a nivel español: Quironsalud, Vithas, HM Hospitales, Ribera Salud y HLA.

En Cataluña, el 34% de la población tiene un seguro de salud, según datos de UNESPA, siendo una de las comunidades autónomas con mayor penetración del seguro de salud.[4]

En los últimos años se ha producido una concentración de las aseguradoras (el top 3 concentra el 60% del volumen de primas de salud), lo que supone mayor presión en el proceso negociador y desigualdad de condiciones.[5]

La dificultad de encontrar profesionales sanitarios

El principal quebradero de cabeza de los gestores sanitarios privados es la disponibilidad de profesionales sanitarios, muy especialmente de enfermería. La pandemia de Covid-19 ha acentuado una tendencia que ya se venía produciendo: el paso de enfermeras de la sanidad privada a la pública. Estos profesionales prefieren trabajar en la sanidad pública por las condiciones salariales, estabilidad y carrera profesional. Algunos también están motivados por entornos con mayores posibilidades de innovación, investigación y participación en equipos altamente tecnificados.

Esta falta de enfermeras está afectando gravemente algunos centros sanitarios privados, que están teniendo que cerrar unidades asistenciales.

¿Qué pasará en los próximos años en el sector sanitario privado?

Incremento del volumen de negocio. Los participantes estuvieron de acuerdo en que en los próximos años se producirá un incremento de volumen de actividad sanitaria privada en Cataluña. Aumentará el porcentaje de doble aseguramiento de la población, por las dificultades de accesibilidad a la sanidad pública. Esto lo convierte en un sector atractivo para nuevos inversores.

Concentración del mercado y oligopolios. También se considera que el mercado se concentrará, quedando en manos de unos pocos grupos (en la actualidad ya hay 5), que actuarán como oligopolios, acentuando la tendencia actual.

Aún más dificultades para atraer profesionales sanitarios. Esta situación puede ser catastrófica para el sector sanitario privado si no se toman medidas al respecto, ya que los profesionales sanitarios, en un futuro inmediato, preferirán, aún con mayor intensidad que en el momento actual, el sector público.

Nuevos operadores. Los grandes operadores logísticos y digitales como Amazon Care, Google Health o Apple Health están haciendo inversiones millonarias en el sector sanitario y han venido para quedarse. Condicionarán el futuro inmediato de la medicina privada en el mundo, probablemente con modelos disruptivos. Son organizaciones que nos conocen muy bien, tienen datos de los consumidores / clientes / pacientes y disponen de tecnología de vanguardia (inteligencia artificial, big data, etc.). Es posible que, al igual que está pasando en otros sectores como el turismo, la restauración o la movilidad, su irrupción cambie radicalmente la manera en que los pacientes / clientes se relacionan con la sanidad privada.

Turismo sanitario. Una tendencia que se debería potenciar es la de trabajar el mercado internacional (turismo de salud), que está poco desarrollado en Cataluña en relación con otros países.

¿Qué pasará en los próximos años en el entorno sanitario general?

Falta de profesionales sanitarios. La dificultad para encontrar profesionales sanitarios es la tendencia de futuro que más clara se ve. Actualmente España tiene unas ratios de enfermeras muy por debajo de las de otros países europeos: 5,9 enfermeras / 1.000 habitantes, frente a las 8,2 enfermeras de media en Europa.[6] En los próximos años, las plantillas deberían crecer, en Barcelona, un 43% para dar respuesta a las necesidades. Muchos profesionales están emigrando a países con mejores condiciones salariales.

En cuanto a los profesionales médicos, la ratio es ligeramente superior la de la media europea, pero actualmente, tanto el sector sanitario público como privado ya están teniendo dificultades de contratación de profesionales de determinadas especialidades, que se hace muy evidente en hospitales alejados del área metropolitana de Barcelona o de segundo nivel. Los grandes hospitales terciarios atraen magnéticamente a los profesionales médicos.

Los nuevos perfiles generacionales y la feminización hacen que cada vez haya menos médicos/as interesados en desarrollar actividad privada además de la pública. Por otra parte, están apareciendo grupos de jóvenes médicos emprendedores que desarrollan negocios con acento digital en el ámbito de la sanidad.

La colaboración público-privada, ¿políticamente incorrecta? Aunque durante la pandemia de Covid-19 se ha hecho evidente la necesidad de colaboración entre los sectores público y privado de la sanidad, las presiones políticas y sociales contra la colaboración público-privada son cada vez más fuertes, muy especialmente en un ámbito sensible como es la sanidad. En los próximos años, podría surgir legislación contraria a los intereses del sector privado, así como una disminución de contratación del CatSalut con centros privados con ánimo de lucro, aunque actualmente es bastante residual.

Desde los ámbitos profesionalizados de la gestión se está pidiendo que se dejen atrás posicionamientos ideológicos y se haga uso de la colaboración público-privada, herramienta ampliamente utilizada en todos los países desarrollados de la Unión Europea, independientemente del color político de los partidos que gobiernen.[8],[9]

Aceleración de la transformación digital. El desarrollo de la medicina digital afectará todo el sector sanitario y producirá un incremento de la telemedicina, que se ha visto acelerada por la pandemia de Covid-19. Las consultas serán cada vez menos presenciales, se regulará el uso de la telemedicina y los sistemas de pago deberán adaptarse.

Cambios en el modelo de gobernanza. Según los participantes, no existe un interés real en el país para transformar la gobernanza de las instituciones sanitarias, ni a nivel privado ni público. Las primeras líneas de la gestión pública están altamente politizadas, no prevalece el discurso técnico y además los recambios en los cargos de gestión son excesivamente frecuentes.2 No se esperan grandes cambios en esta dinámica.

Tampoco consideran que vaya a producirse un crecimiento de la atención primaria, a pesar del discurso político. Las presiones para derivar presupuesto hacia los hospitales son muy grandes, y se verán acentuadas por la aparición de nuevos fármacos y nuevas tecnologías de alto costo.

¿Cuál será el impacto global de la pandemia de Covid-19 en el sector sanitario privado?

La pandemia de Covid-19 ha supuesto para el sector privado una disminución de la actividad y los ingresos durante la etapa de confinamiento, con un gran impacto en las cuentas de resultados.

La disminución de la actividad se ha producido en todas las líneas asistenciales. Ha afectado principalmente al volumen de urgencias, que se ha reducido, según los centros y los momentos, entre un 30% y un 50%, sobre todo a expensas de las urgencias por motivos poco justificados. Esto ha provocado un cambio en el mix de complejidad, con lo que las tarifas actuales de las aseguradoras de salud son insuficientes para cubrir el coste de la atención urgente.

Flujo de pacientes del sistema público al privado. El sistema sanitario público, que ya sufría problemas de accesibilidad, los ha visto acentuados de manera extrema con la pandemia. En el 2020, el tiempo de espera para una intervención se ha incrementado un 50% respecto a la situación previa a la pandemia y por una consulta con especialista, casi un 40%. Se han suspendido, a nivel de todo el Estado español, 60 millones de consultas en la atención primaria y 20 millones de primeras consultas a la atención especializada.

Los participantes consideran que esta tendencia continuará en el futuro, también porque se producirá una redefinición a la baja de la cartera de servicios de los sistemas sanitarios públicos para asegurar su sostenibilidad.

Paralelamente, se ha producido un incremento en la contratación de seguros de salud, un 4,4% en 2020 en todo el Estado español, alcanzando la cifra de 11 millones de asegurados. Es previsible que esta tendencia continúe en el futuro.[10]

Los profesionales prefieren la pública. La pandemia de Covid-19 también ha tenido como efecto la absorción de profesionales sanitarios hacia la sanidad pública, tal como se ha comentado anteriormente. Aun así, durante la pandemia se ha producido un incremento de las plantillas, a pesar de las dificultades para encontrar profesionales. En el sector privado apenas se han producido EREs ni ERTEs.

Aceleración de la implantación de herramientas de telemedicina. La pandemia ha impulsado la implementación de la telemedicina hasta situarla como un recurso más en el sistema sanitario.

¿Qué herramientas son necesarias para afrontar este futuro?

Una vez analizada la situación actual y las principales tendencias de futuro, parece oportuno definir cuáles deberían ser las herramientas necesarias, en el sector sanitario privado, para poder asegurar el crecimiento y la competitividad. Desde la Sociedad Catalana de Gestión Sanitaria se pueden considerar líneas de trabajo para potenciar en las figuras de los gestores sanitarios.

De las posibles herramientas de gestión, los gerentes consideran que la más importante para afrontar los retos de futuro será la transformación digital. Esta herramienta está siendo definida como clave en varios informes de expertos y organizaciones, y como una de las imprescindibles para el sector sanitario en los próximos años

Serán necesarias nuevas políticas de gestión de personas, que abarquen todas las áreas funcionales (selección retribución, desarrollo profesional, etc.), con el fin de atraer y mantener unos profesionales escasos y muy encaminados hacia el sector público. La experiencia de los profesionales será clave.

En el sector sanitario privado interesa más la satisfacción del paciente que los resultados en salud y la efectividad clínica. Hay un acuerdo entre los participantes en que la mayoría de las organizaciones del sector privado están muy lejos de la medicina basada en el valor y de alcanzar la “cuádruple meta”: mejor experiencia de los pacientes y de los profesionales, mejores resultados de salud y reducción de costes.

Hay coincidencia en que en el sector no se está trabajando en gestión clínica. Suscita poco interés como herramienta para los retos de futuro y parece más un instrumento utilizado en el sector público. Esta sería una de las grandes asignaturas pendientes del sector privado, aunque no hay demasiados incentivos a nivel económico para implantarla. Tampoco es una demanda del mercado, ajeno a todo lo que esto significa.

En cambio, en relación con el sector público, las organizaciones privadas se han centrado más en la mejora de la experiencia de los pacientes, por la necesidad de captación de clientes. La metodología de mejora de la experiencia de los pacientes se consideró clave para los próximos años.

Pese a no estar en la agenda de las aseguradoras, los participantes apuestan por entrar en la medida de los resultados en salud y cambiar los elementos de negociación con las aseguradoras. Esto debería ir incrementando la calidad de la atención sanitaria en el sector.

La mejora de procesos con metodologías como Lean healthcare o Agile no despiertan gran interés entre los gestores privados, cuando de hecho podrían contribuir a la eficiencia en el marco de una reducción de la población trabajadora.

Conclusiones

La sanidad privada en Cataluña es un sector en pleno crecimiento y que se espera que continúe creciendo en los próximos años, en parte por los efectos de la pandemia de Covid-19 y fundamentalmente por los problemas de accesibilidad de la sanidad pública. Es un sector altamente competitivo donde se está produciendo una concentración de la oferta (grandes grupos hospitalarios, evolucionando hacia una situación de oligopolio) y de la demanda (60% del mercado concentrado en 3 aseguradoras) y donde la función directiva emplea gran parte de su tiempo en la captación de negocio y la negociación con las compañías aseguradoras.

La función directiva en el sector privado goza de unas ventajas respecto al público (mayor agilidad en las decisiones, menor burocracia, menor politización), pero está más presionada para la obtención de resultados y tiene muchas dificultades, en el momento actual, para atraer profesionales sanitarios.

El marco de la negociación con las aseguradoras, basada en el volumen y el precio, no permite en la actualidad la implantación de herramientas de gestión (como la gestión clínica, la mejora de procesos, etc.), que el mercado tampoco demanda.

El principal reto que tendrá que encarar el sector en los próximos años es la falta de profesionales sanitarios, tanto de enfermería (falta generalizada de enfermeras, fuga hacia el sector público) como médicos (nuevas generaciones, feminización). Deberá competir con la sanidad pública, que es mucho más atractiva para los profesionales y, por tanto, tendrá que implantar nuevas políticas de gestión de personas y nuevos incentivos para mantener las plantillas.

La transformación digital jugará un papel muy importante en los próximos años y modelará la prestación de la atención sanitaria privada.

Referencias

[1] Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE). Radiografía del impacto de la COVID-19 en el sector hospitalario privado en 2020. Juny 2021. https://aspesanidadprivada.es/wp-content/uploads/2021/06/Presentacion-informe-Radiografia-del-impacto-de-la-COVID-19-en-el-sector-hospitalario-privado-en-2020-ASPE.pdf

[2] Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA). Comité de Profesionalización. Actualización del informe SEDISA sobre profesionalización de los directivos de la salud. Desembre 2016. https://sedisa.net/wp-content/uploads/2017/04/Informe-profesionalizaci%C3%B3n.pdf

[3] Societat Catalana de Gestió Sanitària. Més de la meitat de gerents dels hospitals de la xarxa pública a Espanya són designats directament per l’Administració. Desembre 2018. https://scgs.cat/mes-de-la-meitat-de-gerents-dels-hospitals-de-la-xarxa-publica-a-espanya-son-designats-directament-per-ladministracio/

[4] Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (UNESPA). El seguro de salud en el año 2020. 2021. https://www.unespa.es/main-files/uploads/2021/06/El-seguro-de-salud-en-2020-FINAL.pdf

[5] Antares_Health_Lines. Concentración de la demanda: ¿cómo afrontan el reto los hospitales privados? Juliol 2015. https://www.antares-healthlines.com/nc/articulo/concentracion-de-la-demanda-como-afrontan-el-reto-los-hospitales-privados/

[6] OECD/European Union, Health at a Glance: Europe 2020: State of Health in the EU Cycle, OECD Publishing. Desembre 2020. https://ec.europa.eu/health/sites/default/files/state/docs/2020_healthatglance_rep_en.pdf

[7] Ricart, M. España tiene un déficit de 120.000 enfermeras. La Vanguardia. Maig 2021. https://www.lavanguardia.com/vida/20210512/7447135/espana-deficit-120000-enfermeras.html

[8] Societat Catalana de Gestió Sanitària. Afrontar els reptes del sistema sanitari amb rigor i criteri: el debat sobre els models de gestió dels centres sanitaris. 6 de setembre de 2019. http://dabaitieslc.sg-host.com/wp-content/uploads/2019/09/Posicionament-mesures-sanitaries-PSOE-CAT.pdf

[9] Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA)- Fundación Española de Directivos de la Salud.  Compromiso Lazarillo de Tormes sobre  la prioridad  de  la colaboración público privada en sanidad. Novembre 2017. Disponible a: https://sedisa.net/wp-content/uploads/2017/11/CompromisoSEDISALazarillodeTormes.pdf

[10] Fundación IDIS. Sanidad  privada, aportando  valor. Análisis  de  situación  2021. Abril 2021.  https://www.fundacionidis.com/uploads/informes/Anlisis_de_situacin._Sanidad_Privada_2021_v3.pdf

[11] Comitè d’Experts per a la Transformació del Sistema Públic de Salut. 30 mesures per enfortir el sistema de salut. Setembre 2020. http://dabaitieslc.sg-host.com/wp-content/uploads/2020/09/c53f9b47-3eee-4222-9259-533762f2a442.pdf

[12] McKinsey & Company. Telehealth: A quarter-trillion-dollar post-COVID-19 reality? Juliol 2021.   https://www.mckinsey.com/industries/healthcare-systems-and-services/our-insights/telehealth-a-quarter-trillion-dollar-post-covid-19-reality

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