
Joan Subirats, catedrático de Sociología de la Universidad Autónoma de Barcelona, afirmó en el año 2011: “No estamos en una época de cambios, estamos viviendo un cambio de época”. Esta reflexión cobra aún más fuerza quince años después. La rapidez y la magnitud de los cambios se vuelven cada vez más evidentes. Las transformaciones sociales, tecnológicas y científicas se han acelerado de manera vertiginosa. El ritmo de innovación es tan intenso que, en ocasiones, resulta difícil adaptarse o comprender del todo las nuevas realidades que surgen.
Tres ejemplos que he vivido recientemente:
1. Presenciar una intervención de cáncer de próstata con cirugía robótica desde una sala de un hospital de Barcelona donde el cirujano intervenía a un paciente que estaba físicamente en las Islas Canarias.[1]
2. Escuchar la presentación de un “pipeline” de innovación de una compañía farmacéutica donde se explicaba que las moléculas que estaban desarrollando serán principalmente nuevos CAR-T.
3. Sorprenderme ante la capacidad de organización, de perseverancia y de entendimiento de una madre eslovena en el documental “Mover montañas” para convencer a un genetista, crear una red de familias con la misma patología por toda Europa y conseguir, mediante crowdfunding, poner en marcha un ensayo clínico de un tratamiento para “curar” una patología que padece su hijo.[2]
Estas innovaciones se amplificarán exponencialmente con la Inteligencia Artificial (IA), pero nuestros modelos organizativos siguen siendo compartimentados y continúan sin comunicarse eficazmente, el paciente no está en el centro y cuesta mucho avanzar debido a los obstáculos sociales.
Recientemente se ha publicado un documento muy controvertido, “The 2028 Global Intelligence Crisis”, publicado por CitriniReserch.[3] El texto es un ejercicio prospectivo (no una predicción) que simula un informe escrito en junio de 2028, analizando los acontecimientos que habrían conducido a una crisis global provocada por la abundancia de la IA. Describe cómo la llegada de la IA crea una oferta excesiva de inteligencia, la productividad se dispara y se produce una sustitución masiva de trabajadores cualificados. Esto provoca que los salarios se hundan, que la demanda interna colapse y que millones de profesionales reduzcan su capacidad de consumo. Se activa así una espiral deflacionaria con la caída del PIB, un alto desempleo y un colapso del consumo y del crédito privado. Se generan inestabilidades sociales, aumenta la desigualdad y los gobiernos reaccionan tarde.
Si queremos empeorar la distopía un poco más, podemos preguntarnos cómo sería este “futurible” en el sistema sanitario. Según la IA, aumentarían patologías como los problemas de salud mental debido a las situaciones de pérdida de identidad laboral y al estrés social. La tensión económica provocaría un riesgo de desfinanciación estructural de las organizaciones sanitarias (menos plantillas, dificultades para realizar inversiones y para las renovaciones tecnológicas). También se adoptarían masivamente sistemas de IA para ganar eficiencia.
Volviendo a la realidad, Rafa Bengoa, en la conferencia del Congreso Catalán de Gestión Clínica y Sanitaria, decía que se acelerarían las revoluciones de los biomarcadores, de los nuevos medicamentos, de las tecnologías y de la IA. Se preguntaba cuándo habría una revolución de nuestras organizaciones y señalaba a los gestores para llevar a cabo esa revolución. No a los políticos, sino a los gestores de todos los niveles, tanto en la macro como en la meso y la microgestión.[4]
No podemos negar que las distopías nos ayudan a imaginar qué puede ocurrir si no actuamos, pero también nos recuerdan que el futuro no está escrito. Quizás, como decía Subirats, no estamos ante una época de cambios, sino ante un cambio de época. La diferencia es que ahora nos toca decidir cómo queremos que sea el cambio y esta decisión, inevitablemente, pasa por todos nosotros.
Referencias
[1] Nota de prensa de la Fundació Puigvert: https://www.fundacio-puigvert.es/el-dr-alberto-breda-cirujano-urologico-implanta-el-primer-programa-clinico-europeo-de-telecirugia-robotica-entre-barcelona-canarias/
[2] Documental de Sense ficció “Moure muntanyes”. Carles Prat (dirección), Xavier Garcia Balaña (realización) y Marta Grau (producción). https://www.3cat.cat/3catinfo/moure-muntanyes-un-documental-de-servei-public-de-3cat-sobre-una-historia-de-lluita-i-superacio-commovedora/noticia/3393074/
[3] CitriniResearch. The 2028 Global Intelligence Crisis. 22 de febrer de 2026. https://www.citriniresearch.com/p/2028gic
[4] Rafael Bengoa: Análisis de situación y perspectivas de los sistemas sanitarios públicos y de los modelos de gestión en Europa. 22 de noviembre de 2024. https://lagestioimporta.cat/articles_monografic/rafael-bengoa-analisis-de-situacion-y-perspectivas-de-los-sistemas-sanitarios-publicos-y-de-los-modelos-de-gestion-en-europa/?lang=es
